La homofobia como táctica militar
"La liberación de Irak"
A cinco años de la cárcel de Abu Ghraib
Este mes de abril se cumplen cinco años de que un canal estadounidense de noticias expuso las torturas y humillaciones a reclusos iraquÃes por un grupo de soldados estadounidenses y británicos. La información incluÃa fotografÃas que fueron difundidas por todo el mundo. Posteriormente, han aparecido pruebas de otros abusos similares.
Estas fotografÃas de las torturas no se hicieron sólo para grabar la humillación de los prisioneros, sino como recuerdos para llevar a casa y enseñar a sus familiares y amigos. No fueron realizadas para denunciar los hechos.
Organizaciones internacionales humanitarias, como AmnistÃa Internacional, ya habÃan denuncian abusos a prisioneros, sin respuesta por parte de los medios de comunicación y gobiernos.
En mayo de 2004, se inició una campaña de liberación de prisioneros, para reducir su número de 7000 a menos de 2000. En el mismo mes, George W. Bush, presidente de Estados Unidos, anunció que la prisión serÃa demolida. Pero, el jefe del gobierno de transición iraquà puntualizó que la prisión no serÃa destruida, sino que traslada a su supervisión.
En las torturas de la prisión de Abu Ghraib o Abu Ghuraib participaron algunos cientÃficos y médicos norteamericanos.
De acuerdo con el profesor de la Universidad de Minnesota, Steven Miles, -con base en declaraciones de los responsables del ejército de los Estados Unidos- un siquiatra y un médico diseñaron, aprobaron y supervisaron los métodos de interrogación, asà como supervisaron las acciones.
Miles describe el caso de un prisionero que fue golpeado hasta caer inconsciente y después fue atendido por personal médico y revivido, para ser de nuevo maltratado. En otro caso, un médico inyectó a un prisionero -que habÃa muerto a causa de las torturas- una sustancia para que pareciera que aún vivÃa al ser llevado para atención médica al hospital.
Entre los casos documentados de tortura más documentados en la cárcel de Abu Ghraib sobresalen los actos sexuales entre los prisioneros, orquestados y dirigidos por los soldados estadounidenses.
Por ejemplo, los iraquÃes fueron arrodillados con el pene de otro prisionero en su boca, fueron obligados a fingir o tener relaciones sexuales anales y también fueron vestidos con ropa interior femenina.
George W. Bush habÃa dicho que el objetivo de la invasión y ocupación de Irak era poner de rodillas a la oposición iraquÃ. ¿Cuál es la sorpresa de ver sus soldados entusiasmados al cumplirlo de forma tan literal?
Conquista en lo militar y penetración en lo sexual
Para someter a los iraquÃes, el ejército estadounidense necesita feminizarlos, literal o simbólicamente.
De acuerdo con el Washington Post (26 de enero de 1991), durante la (Primera) Guerra del Golfo de 1990-1991, los pilotos de bombarderos estadounidenses pasaban horas viendo pelÃculas pornográficas para ponerse "en forma" y llevar a cabo mejor los bombardeos masivos.
En otras palabras, se debÃa considerar a los iraquÃes como mujeres y hombres afeminados a quienes los super-machos pilotos de bombarderos debÃan "penetrar" con los misiles y bombas lanzados desde sus aviones.
Este es una muestra de cómo el ejército estadounidense y británico ha comprendido muy bien que la "potencia sexual" de sus hombres es una arma militar en sus conquistas imperiales y que , en contrapartida, se debe feminizar al enemigo para convertirlo en objeto de penetración (real o imaginario).
En este marco, los soldados estadounidenses y británicos pueden participar en la sodomización de los prisioneros, golpearlos, orinar sobre ellos, obligarles a realizar actos homosexuales y matarlos, mientras los insultan con calificativos raciales y sexuales. En este contexto, también se ha permitido la tortura y la violación real de mujeres iraquÃes.
Muchos de los comentarios en la prensa de Estados Unidos y del Reino Unido y las declaraciones oficiales de sus gobiernos, afirman que las torturas a las que se ha sometido a los prisioneros iraquÃes fueron perpetradas excepcionalmente por soldados delincuentes que no representan el comportamiento de los ejércitos estadounidense o británico.
¿Y los gays iraquÃes?
La publicación de estas fotos mostrando las torturas y humillaciones de la cárcel de Abu Ghraib la que supuso la verdadera gran crisis para la población LGTB iraquÃ, en especial para los gays.
Paradójicamente, la homofobia del ejército estadounidense fue interpretada por la opinión pública iraquà como una promoción de la homosexualidad, dentro de la confusa noción del "estilo de vida occidental" que se tiene en los paÃses árabes.
Las imágenes de prisioneros árabes desnudos obligados a simular felaciones y penetraciones anales desencadenaron un rechazo aún mayor hacia la homosexualidad, percibida como una imposición por parte de las tropas estadounidenses. Los gays iraquÃes se convirtieron de la noche a la mañana en objetivo de los insurgentes, pues se les considera "aliados" de los "extranjeros pro-homosexuales".
El marzo pasado la policÃa iraquà encontró cuatro cuerpos enterrados cerca de los suburbios; los cuerpos tenÃan escritas las palabras "pervertido" y "cachorro" en sus pechos. La palabra cachorro tiene una connotación despectiva en la región y se utiliza para calificar a la gente gay.
"Desde la caÃda de Saddam Hussein, la homofobia y la persecución a personas LGBT ha empeorado" declaró el activista en derechos humanos gays, Peter Tatchell.
"Los gays pueden ser asesinados impunemente en sus casas, en las calles y en sus lugares de trabajo. Cada hombre sospechoso de ser gay puede ser asesinado y sus asesinos jactarse de no estar cometiendo un crimen sino erradicando algo que es visto como inmoral y contrario al Islam" afirmó Tatchell.
Publicado en Gente10, Volumen XV, Número 86 (2009)
