Entre avances y desafíos

La Ley General del VIH-SIDA -que fue aprobada en 1998- es el marco legal para el abordaje del esta pandemia en Costa Rica. El SIDA es la única enfermedad crónica que cuenta con una legislación especial, que no existe para otros males como el asma, diabetes y cardiopatías.

El perfil de la enfermedad ha variado desde la aprobación de esta ley de ser una "sentencia de muerte" a una enfermedad crónica, de acuerdo con el doctor Ricardo Boza Vargas, médico infectólogo.

Este especialista es director de la clínica del VIH-SIDA del Hospital San Juan del Dios, la primera y más grande del país con más de 2.500 pacientes, entre los cuales más de 500 con tratamiento antirretroviral.

Este especialista opina que a diez años de esta ley es necesario replantear y mejorar aspectos como la discriminación, la asignación de recursos y el respecto a la diversidad sexual.

De acuerdo con Boza Cordero, hay dos aspectos importantes en discusión. Por un lado, es necesario mayor prevención, particularmente promover la salud sexual. En Segundo lugar, el tratamiento de los enfermos, en el cual sobresale la adherencia.

Este cambio de una enfermedad mortal a una enfermedad crónica también es apoyado por otros especialistas como Álvaro Carrascal, del Instituto del SIDA del estado del Nueva York.

Según Carrascal, en 1996 los pacientes tenían una sobrevida de once años, pero en el 2004 tienen una sobre vida de 20 años. "Actualmente es más probable que un paciente con VIH muera de otra enfermedad que de VIH", expresó.

Mayor prevención

De acuerdo con Álvaro Carrascal, del Instituto del SIDA del estado del Nueva York, en los Estados Unidos ha aumentado el sexo sin protección entre hombres que tienen sexo con hombres.

"Los jóvenes gay no usan condón", resumió Carrascal. Esta situación actual de "despreocupación" contrasta con el activismo en la comunidad homosexual en décadas pasadas.

Carrascal también opina que, en el estado de Nueva York, hay una mayor incidencia de los casos del VIH en personas mayores por el "efecto viagra". En contrapartida, han disminuido casos de contagio entre drogadictos.

Este especialista norteamericano opina que no hay posibilidades a corto ni mediano plazo de una vacuna: la única salida en la prevención.

Según, Ileana Vargas Umaña, viceministra de Salud y directora de la Escuela de Salud Pública de la UCR, Costa Rica es un país con un nivel concentrado de esta enfermedad, en contraste con niveles generalizados e hiperendémicos.

En Costa Rica, tiene bajos índices de la transmisión perinatal (madre-hijo), de incidencia en los privados de libertad y en trabajadoras del sexo. La enfermedad todavía se concentra en hombres que tienen sexo con hombres y adultos jóvenes, aunque hay una tendencia de aumento de casos en mujeres y adultos mayores.

El especialista Boza Vargas concuerda con lo anterior. "El perfil de los enfermos ha cambiado desde finales de los 90, hay un aumento de los casos entre heterosexuales y la consecuente disminución entre los hombre que tienen sexo con hombres, pero estos aún son el grupo más afectado.

Boza indica que, en el Hospital San Juan de Dios, el 30% de los nuevos casos son mujeres amas de casa que han sido contagiadas por su esposo.

La viceministra de Salud establece que entre las acciones pendientes sobresalen mayor participación ciudadana, promoción de prácticas de salud sexual -especialmente en adolescentes- y respecto a la diversidad sexual.

Mayor adherencia

"El SIDA no es una enfermedad mortal es una enfermedad crónica" enfatizó el infectólogo Ricardo Boza del Hospital San Juan de Dios.

Por lo tanto, se plantean problemáticas con respecto al manejo de las contraindicaciones de los medicamentos, en particular la lipodistrofia, a los problemas de discriminación, especialmente en el área laboral y a mayor adherencia, para evitar que el virus genere resistencia a los fármacos.

Para el tratamiento eficaz del SIDA como enfermedad crónica es necesario mejorar la adherencia, entendida como un proceso dinámico en el cual el paciente no sólo cumple con las indicaciones del tratamiento sino que es responsable de su autocuido. En otras palabras, la adherencia no es un tratamiento sino un estilo de vida, resumió Boza.

LEY GENERAL SOBRE EL VIH-SIDA

ARTÍCULO 1.- Objetivo

La presente ley tiene por objetivo la educación, la promoción de la salud, la prevención, el diagnóstico, la vigilancia epidemiológica y la atención e investigación sobre el virus de la inmunodeficiencia humana o VIH y el síndrome de la inmunodeficiencia adquirida o Sida; además, trata de los derechos y deberes de los portadores del VIH, los enfermos de Sida y los demás habitantes de la República.

  • 1981    Primeros casos de SIDA en Estados Unidos
  • 1983    Primeros casos en Costa Rica (tres casos importados de Estados Unidos)
  • 1989    Primera clínica de atención a pacientes (Hospital San Juan de Dios)
  • 1993    Establecimiento de una clínica de "bien morir".
  • 1997    Resolución de la Sala Cuarta que obliga a la CCSS a dar tratamiento antirretroviral a pacientes con SIDA
  • 1998    Promulgación de la ley No. 7771 "Ley General sobre el VIH/SIDA"

Publicado en Gente10, Volumen XIV, Número 83 (2008)

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